Un artículo publicado en la revista Science, del que es coautor Alejandro Caparrós (IPP), describe el avance de los sistemas de contabilidad que integran datos económicos y ambientales

Acebo en la senda de los Ecosistemas (2 de mayo de 2015, parque natural Sierra Norte de Guadarrama) 01

El desarrollo de esta contabilidad permite hacer visibles las contribuciones de los ecosistemas a la sociedad

El análisis, firmado por trece expertos en cuentas ambientales involucrados en este proceso, entre ellos, Alejandro Caparrós (IPP, CSIC), describe el progreso en el desarrollo del esquema de Contabilidad Experimental de Ecosistemas del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de las Naciones Unidas (EEA-SEEA, por sus siglas en inglés). De esta manera, con la intención de apoyar el desarrollo de un estándar estadístico para la EEA-SEEA para las Naciones Unidas en 2021, este artículo aborda las aplicaciones políticas potenciales de este sistema de estadísticas, cuentas e indicadores, y plantea los retos y oportunidades que supone desarrollar estándares estadísticos globales que puedan integrarse y compararse.

El Sistema de Cuentas Económico-Ambientales de las Naciones Unidas (SEEA) tiene dos partes: el Marco Central (SEEA-CF, por sus siglas en inglés), que analiza los "activos ambientales individuales", como los recursos hídricos, los recursos energéticos, etc., y la Contabilidad Experimental de Ecosistemas (SEEA-EEA). Esta última toma la perspectiva de los ecosistemas y considera cómo los activos ambientales individuales interactúan como parte de los procesos naturales dentro de un área espacial dada.

El marco SEEA sigue una estructura contable similar a la del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN). Esto permitirá comparar, por ejemplo, la contribución del capital natural a la economía o comparar los costes de la degradación de los ecosistemas con los aumentos en la producción económica, entre otros.

Las cuentas de ecosistemas publicadas hasta la fecha varían en alcance y nivel de detalle (espacial). Esto refleja diferencias en el presupuesto, la capacidad técnica y los datos entre países, con limitaciones notables en los países en desarrollo. Ya se ha dado a conocer la primera generación de cuentas de ecosistemas en 24 países; entre ellos, el Reino Unido y los Países Bajos han publicado las cuentas a escala nacional más completas hasta la fecha. En España, Andalucía ha compilado las cuentas de servicios ecosistémicos y evaluado la renta ambiental dentro del proyecto RECAMAN (www.recaman.es).

El artículo, describe cómo la Contabilidad Experimental de Ecosistemas (EEA) permite monitorear las tendencias en la extensión, condición y uso de los ecosistemas, incluidos los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Las cuentas de la EEA pueden proporcionar datos de referencia completos y objetivos. También permite a las empresas comprender mejor sus impactos y su dependencia del capital natural.

Desafíos

Compilar el conjunto completo de cuentas de ecosistemas requiere datos sustanciales y el uso de múltiples modelos biofísicos.  Para ello, destacan los autores, es precisa la colaboración entre institutos gubernamentales que poseen diferentes conjuntos de datos y facilitar una mejor integración de datos y una mayor similitud en términos y definiciones.

Los expertos confirman que quedan algunos desafíos técnicos por resolver, y que hay varios esfuerzos en curso para lograr la implementación global de la Contabilidad Experimental de Ecosistemas (EEA). La División de Estadística de las Naciones Unidas está trabajando con científicos y estadísticos para establecer un estándar estadístico al respecto para 2021.

Alejandro Caparrós (IPP, CSIC) investiga sobre economía ambiental, incluyendo la contabilidad de los ecosistemas, el análisis de las negociaciones internacionales sobre bienes públicos globales, la valoración ambiental y la fijación de carbono por los bosques.

  • Artículo original disponible en:

Progress in natural capital accounting for ecosystems

Lars Hein, Kenneth J. Bagstad, Carl Obst, Bram Edens, Sjoerd Schenau, Gem Castillo, Francois Soulard, Claire Brown, Amanda Driver, Michael Bordt, Anton Steurer, Rocky Harris, Alejandro Caparrós

Science 367 (6477), 514-515

DOI: 10.1126/science.aaz8901