Alejandro Caparrós (IPP): “El cambio climático hay que considerarlo en las intenciones de compra y en las intenciones de voto. Ahí es donde los individuos pueden influir más”

Basándose en la teoría de juegos aplicada, el director del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC interviene como uno de los autores principales del capítulo de Cooperación internacional del próximo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático

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“El estrés climático ha acabado con civilizaciones en el pasado. Cambios climáticos mucho más lentos y mucho menos importantes que el que estamos provocando nosotros en la actualidad influyeron determinantemente y acabaron con civilizaciones relevantes. Ahora estamos provocando un cambio mucho más rápido y de mayores dimensiones en cuanto a temperatura. Esto podría ser un problema muy serio”, afirma Alejandro Caparrós, investigador del CSIC que ha sido recientemente nombrado como autor principal del capítulo sobre Cooperación internacional del próximo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Alejandro Caparrós es director del Instituto de Políticas y Bienes Públicos y del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, donde desarrolla su carrera investigadora centrada en economía ambiental, incluyendo el análisis de las negociaciones internacionales sobre bienes públicos globales. “El clima siempre ha ido evolucionando. Podemos y debemos intentar que sea más gradual. Necesitamos tiempo para que las especies y los humanos se puedan adaptar de forma adecuada”, apunta Caparrós.

En la quinta versión del informe del IPCC, Alejandro Caparrós  asistió como experto externo en el apartado de Bosques y en el de Cooperación internacional. En el sexto y próximo informe, el investigador del CSIC participará como uno de los autores principales del capítulo Cooperación internacional. Es por ello por lo que se centrará en el estudio de la teoría existente detrás de los comportamientos de los países o individuos. “Se ha intentado cooperar en un solo paso y de esa forma es muy complicado. Probablemente, una cooperación gradual tenga más posibilidades de éxito. Estamos realizando estudios teóricos y experimentales”, explica Caparrós. Su intervención pondrá el foco en la teoría de juegos aplicada, lo que se traduce en conocer con qué incentivos cuentan las personas para cooperar y cómo se pueden establecer mecanismos de negociación favorables. “El acuerdo de París es débil, pero permite la cooperación gradual. Lo que ya predice la teoría es que acuerdos como el de Kioto, en el que todos los países cooperan a la vez, es muy difícil que lleguen a buen puerto. Es muy difícil dar un paso significativo de una vez, hay que conseguir una cooperación gradual”, aclara el investigador.

 

Mitigar el cambio climático
El debate del cambio climático ha girado durante décadas alrededor de dos cuestiones: confirmar si realmente existe y conocer sus causantes. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que establece cuál es la ciencia detrás de este fenómeno,  se ha encargado de aclarar que sí, que el cambio climático está sucediendo y que es responsabilidad de los seres humanos. “Es un cambio mucho más rápido de los que ha habido anteriormente, excepto en un par de casos muy antiguos que hubo casos igual de catastróficos... Se trata de una anomalía total que implica un gran estrés para los animales y para la biodiversidad. Los humanos estamos incluidos en las consecuencias. Los cambios del clima en general se producen durante milenios, decenas de miles de años, por lo que la adaptación es muy lenta y posible”, afirma Caparrós que añade que “una gran parte de la población vive en una situación muy dependiente de los recursos naturales. En los países en desarrollo tendrán una dificultad muy grande para adaptarse a un cambio del clima muy rápido”.

Cómo actuar para mitigar el cambio climático es una de las misiones del investigador del CSIC que incide en la importancia de las Ciencias Sociales para avanzar en la lucha: “Todos los países están interesados en que sea el otro el que haga el esfuerzo. Entonces, el resultado que obtenemos es que se hace demasiado poco esfuerzo con respecto a lo que sería lo ideal. No existe un gobierno mundial que pueda imponer que hay que solucionar este problema. Tienen que ser los gobiernos de forma independiente los que se pongan de acuerdo. La cooperación internacional está en el corazón del problema. Tenemos la tecnología para combatirlo, aunque con dificultades, pero nadie da un paso al frente. Por eso es tan necesaria la cooperación internacional, para que se llegue a un acuerdo que permita que, efectivamente, se luche contra el cambio climático”.

 

El poder de los individuos
Los ciudadanos son conscientes de los serios problemas que el cambio climático genera. “Es cierto que cuanto más esperemos, probablemente, sea más caro buscar una solución. En la actualidad hay poblaciones afectadas, pero se espera que sea mucho más grave. Es un problema que se ve lejos en el tiempo y en el espacio… La mayoría de los responsables de las emisiones estamos en el norte geopolítico y la mayoría de las zonas que lo están sufriendo se sitúan en el sur geopolítico”, subraya Alejandro Caparrós. “Debemos tener claro que es un tema importante y que hay que considerarlo en las intenciones de compra y en las intenciones de voto, que es donde los individuos pueden influir más. Es importante la solidaridad, si todo el mundo empieza a cooperar, se puede llegar a un proceso en el que gradualmente se llegue a esa cooperación necesaria. No hay que desanimarse pensando que el impacto individual es demasiado pequeño, ya que puede iniciar una bola de nieve con la que crear un impacto suficientemente grande”, apunta contundentemente el investigador del CSIC.

 Triana Rubio (CCHS-CSIC)