Resumen. El rechazo a las evidencias suele interpretarse como un error cognitivo, lo que se asocia a rasgos irracionales de los actores. Este trabajo muestra las incongruencias de este modelo explicativo, siguiendo las contradicciones del comportamiento humano. En su lugar se propone interpretar la formación de preferencias desde la interacción social. Lo que es un error en el primer modelo (el razonamiento motivado) es un sesgo muy presente en la racionalidad humana que se explica mejor desde la interacción social. Antes que un error cognitivo, los actores justifican sus preferencias de acuerdo con su pertenencia a una específica red social. Mediante esta, hay historias que buscan conformidad y consistencia en las interacciones sociales. Como error cognitivo, despolitizamos la formación de preferencias y erradicamos con ello la agencia de los individuos.